Capítulo 5: Otros patrones ECG (2)
5.2 Alteraciones electrolíticas sobre el ECG

5.2.1 - Introducción

Dado que las corrientes de iones que regulan la despolarización y repolarización de las diferentes células cardíacas están reguladas por corrientes iónicas (en especial de Sodio y Potasio), no es de extrañar que alteraciones en los niveles normales de ciertos iones den lugar a manifestaciones electrocardiográficas. Dichas alteraciones son ademas muchas veces la primera manifestación de estos niveles y sirven de gran ayuda en su diagnóstico. Son sobre todo las alteraciones del Potasio y del Calcio las que dan lugar a las alteraciones más típicas, que siempre deben ser diagnosticadas dentro de un contexto clínico. Dichas alteraciones aparecen ademas generalmente no en corazones sanos sino en corazones con patología estructural y en pacientes con otras alteraciones clínicas, como pueden ser la insuficiencia renal o patologías metabólicas. Las alteraciones de otros iones, como el Magnesio o el Cloro, así como las alteraciones del equilibrio ácido-base, tienen por el contrario un escaso o nulo efecto sobre el ECG.

5.2.2 - ALTERACIONES DEL POTASIO

Las manifestaciones sobre el ECG en las alteraciones del Potasio se correlacionan hasta cierto punto con los niveles del mismo en sangre, aunque en general, cuanto más aguda y grave sea la alteración, mayor va a ser su repercusión. Debido a que no siempre hay relación directa entre los niveles séricos del Potasio y el ECG, se cree que esto depende no de aquéllos sino del gradiente de potasio intra/extracelular. Dicho gradiente está reducido en casos de Hiperpotasemia y aumentado en la Hipopotasemia.

HIPERPOTASEMIA

Las alteraciones del ECG dependerán de los niveles de Potasio en sangre, siendo más acusadas cuanto mayor sean (Figura 5.7). La primera manifestación es la presencia de ondas T picudas, altas y con mayor tendencia a la simetría, sin alteraciones del segmento ST o del QT. A medida que los niveles son mayores, aparecen alteraciones del segmento ST, con desaparición de la onda U . Cuando los niveles son mayores de 6,5 mEq/L, hay alteraciones de la conducción, tanto intraauricular, como auriculoventricular o intraventricular. Ello se manifiesta en la presencia de ensanchamiento de la onda P , con prolongación del PR , disminución de la onda R y ensanchamiento del complejo QRS . En la hiperpotasemia extrema, puede llegar a desaparecer la onda P , y el complejo QRS adopta una forma empastada o bifásica , antesala de complicaciones graves como la asistolia o la fibrilación ventricular.

HIPOPOTASEMIA (Figura 5.8)

Se caracteriza por una disminución progresiva de la amplitud de la onda T , con onda T negativa en sus porciones finales y prominencia de la onda U . El intervalo QT se alarga, aunque esto es más frecuente en caso de asociación con hipocalcemia. El segmento ST puede aparecer deprimido , con una morfología parecida a la cubeta digitálica. Aunque no suele producir complicaciones tan graves como la hiperpotasemia, la hipopotasemia muy acusada puede favorecer el desarrollo de taquicardias auriculares ectópicas y de bloqueo auriculoventricular.

5.2.3 - ALTERACIONES DEL CALCIO

El Calcio influye sobre la duración de la despolarización, por lo que las alteraciones en sus niveles se manifestarán sobre todo en la duración del intervalo QT. Al igual que ocurre con el Potasio, la correlación entre los niveles del Calcio sérico y las alteraciones del ECG son bastante precisas.

HIPERCALCEMIA

Da lugar a un acortamiento del intervalo QTc, sobre todo a expensas del segmento ST. En casos muy graves (> 16mg/100 ml), puede aparecer sin embargo ensanchamiento del intervalo QT, con aparición de ondas T aplanadas.

HIPOCALCEMIA

Se alarga el intervalo QTc, sobre todo a expensas del segmento ST. No suelen aparecer alteraciones del complejo QRS o de la onda T.

5.2.4 - ALTERACIONES DEL MAGNESIO

Son mucho menos evidentes que las alteraciones producidas por los niveles anormales de potasio o calcio, y aparecen sobre todo si son concomitantes con estas últimas.

HIPERMAGNESEMIA

Puede producir un cierto acortamiento del intervalo QT.

HIPOMAGNESEMIA

No suele prolongar el QT a no ser que exista una hipopotasemia asociada (algo frecuente).

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Figura 5.7: Alteraciones ECG según los niveles en hiperpotasemia.

 

 


Figura 5.8: Alteraciones ECG en la hipopotasemia.

 

5.2.5 Alteraciones electrolíticas sobre el ECG

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ECG 5.2.1

ECG en ritmo sinusal de un paciente de 68 años de edad en el que llama la atención de unas ondas T picudas, altas, en V3-V6. En la analítica, destacaba la presencia de niveles elevados de K+ ( 5,3 mEq/L). El intervalo QT está dentro de límites normales.

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ECG 5.2.2

ECG de una paciente de 72 años de edad, en el que se aprecia la presencia de BAV de primer grado, con onda P aplanada, complejos QRS muy anchos y deformados, debido a la presencia de hiperpotasemia severa (7 mEq/L)

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ECG 5.2.3:

La misma paciente del ECG 5.2.2, unos minutos más tarde, con presencia de complejos mucho más anchos y deformados, correspondientes a cifras de K+ de 7,5 mEq/L. Observese la desaparición de la onda P.

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